
Quiero
volar.
He
repasado mi destino y ya tengo espacio para desplegar las alas sin miedo a la
decepción. Los años, las huellas y la experiencia es mi hoja de presentación. He subsanado lo que antes me frenaba y ya no veo la pared que antes chocaba conmigo sin empezar siquiera a caminar.
Quiero
volar.
Puede
ser que en el vuelo tengo altibajos e incluso caídas sin remisión.Puede ser que tropiece cuando despegue, pero sé que una vez que lo consiga, el cielo estará a mi alcance y los sueños reventarán y caerán como lluvia de primavera.
Volar
con mis pasos, mis decisiones, mi valentía y mi locura.
Volar
con mis deseos, mis pasiones, mi alegría y mi dulzura.Volar con mis anhelos, mis ilusiones, mi garantía y mi ternura.
Quiero
volar.
Pero
no a solas, que sin amor no puedo elevar mi cuerpo donde la felicidad es
precisamente, obrera de la que vive y duerme a mi vera.Con mi amor, con sus ganas y mi confianza, con su generosidad y mi armamento.
Nunca sin ella, que si no está, de nada sirve llegar a las estrellas porque no hay rumbo que elegir ni firmamento que conquistar.
Con mi amor, con su fuerza y mi energía, con su honestidad y mi sentimiento.
Puede
que el vuelo me traiga de nuevo al suelo, pero vendré con un cargamento de
cuentos que sólo los consiguen aquellos que arriesgan a vivir dentro de la
vida.
Puede
que cuando esté sorteando meteoritos y satélites, venga el listo de turno y me
aconseje que mejor quedarse quieto que morir en el intento.Puede que tengan razón, pero mi corazón me grita que vuele con convicción, que es mejor vivir poco siendo tú, que ser inmortal siendo una triste marioneta.
Quiero
volar.
Pero
no sin ella, que para que mis alas comiencen a funcionar, necesitan de sus
besos, sus impulsos y su abrazo.Con mi corazón, el que late en mis latidos y en mi alma, el que corre por mi sangre y el que se hospeda en mi enjambre.
Pero no sin ella, pues si he pensado en volar, es porque vivo con un ángel que me lleva a los lugares más profundos del sentir y del amor.
Con mi corazón, el que nombra su nombre con su repliques y tambores y me invita a vivir, un cuento de aventuras, de príncipes y princesas.
Voy a volar.
David:
ResponderEliminarBellisimo poema, querer volar hacia otros lugares para encontrar aquello que alguna vez dejamos en el camino.
Querer volar, pero con otra mano aferrada a la nuestra, sientiendo así el calor de esa lágrima que llega a nosotros y nos pide timidamente una caricia.
Querer volar........hacia la felicidad.
Cariños de tu amiga argentina
Lydia Raquel Pistagnesi