
Recuerdo el día que nos presentaron.
Me besaste en la piel y me hiciste soñar y flotar.
Perdí la cabeza, el corazón y mi vida por tu amor.
A medida que me besabas más quería tenerte en mis adentros.
Te necesitaba tanto que cuando te veía con otro las venas me iban a reventar de celos.
En las esquinas, en el baño, en los puentes.....
Tanto amor que te daba y, sin embargo, cuanto más tiempo pasaba contigo más sufrimiento tenía.
El paso de los meses dictaron la esencia de tu actitud. Infiel, burlona, absorbente, dañina y amiga de la cobardía que se escondía debajo de mi piel.
Me alejaste de mi familia; la cual odié, despeché y maté en mi recuerdos por colgarme de tu cuerpo en las noches más oscuras.
Abandoné a mis amigos, porque te tachaban de diablo y porque me querían como era antes de conocerte y de hundirme en tus miserias.
Me dejé ir y vendí la dignidad, el orgullo y la valentía a cambio de un cáncer de alma, que carcomía toda esperanza que sembraba cada vez que hallaba un resquicio de luz..
Cada vez que salía contigo el amor duraba lo que tú querías que durara.
Después, golpeabas mis ansias y me tirabas contra el suelo, vomitando tu veneno y temblando de terror al contemplar en tus ojos la mismísima muerte.
Con esos síntomas mi amor por ti era ya una obsesión, quería desnudarte de cualquier forma para envolverme en tu cuerpo y no despertar hasta que mis latidos quedaran sedados.
Al amanecer el espejo reflejaba la condena de tus heridas.
La mirada ciega, sin lágrimas.
Los pensamientos se marchitaban y el querer lo había empujado a la soledad después tantos intentos como fracasos.
Deseaba morirme para matarte a ti también, pero no tenía arrestos para mirarte y decirte que no te quería, que no te amaba y que sobras en este mundo donde lo más blanco debe ser la nieve.
Contigo he tenido compañía mientras te compartía.
He reído cuando ni sabía que reía.
Contigo he vivido la parte que vive la muerte.
He sentido sin sentir y ahora espero aquí sentado......
A que me vengan otra vez tus ganas...
A que vengas y me digas que no soy nada....
Que soy polvo como polvo lo eres tú.....
Que suspiro y me vuelvo a transformar....






